Historias heroicas y solidarias en medio del drama aborigen
Los primeros médicos tobas y los voluntarios de siempre dan batalla en El Impenetrable.
Por: Horacio Bilbao.

EJEMPLO. JULIO ARGENTINO GONZALEZ, EL MEDICO TOBA QUE SE RECIBIO EN CUBA, HACE ESCUELA ENTRE LOS SUYOS..


hce unos días se olfateaba muerte en lo de Melitona Enrique. Ahora hay fiesta. Rayando los 108 años esta viejita que es toda una institución para el pueblo toba tuvo un raro privilegio, uno más en su historial de salvaciones. Ella es la única sobreviviente de la masacre de Napalpí, carnicería de medio millar de tobas ocurrida allá por 1926. Pero esa es otra historia. Ahora, en estos tiempos en que sus congéneres con mucho viento a favor pasan de los 40 años de vida golpeados por la desnutrición, el Chagas o la tuberculosis, ella vuelve a respirar, y lo hace de la mano de uno de los dos médicos tobas, el chaqueño Julio Argentino González. Su flamante título obtenido en Cuba, todavía tramita equivalencias en la lejana Buenos Aires. Pero él ya piensa en voz alta cómo mitigar los males de El Impenetrable.

Claro que para Julio el privilegio es todo suyo. Habla en lengua Qom con Melitona y entiende al instante cuando ella le explica que a la comida del hospital no la aguanta y que en su situación, sólo quiere alimentos naturales. Entiende todo Julio, que de niño revolvía la basura buscando comida. "Es un orgullo para mí poder atender a Melitona, una persona tan importante para nuestra historia", dijo desde Machagai, Chaco. Acompañado por su madre y por una flamante enfermera toba que también acaba de recibirse en Cuba, no oculta la emoción. Y sufre cuando relata el panorama trágico que extingue a su gente.

En los últimos años recrudecieron las muertes en el Impenetrable y la situación sanitaria, descontrolada desde hace rato, mató a más de 20 tobas el año pasado y a otros 10 en lo que va de este 2008 sólo en Villa Río Bermejito.

"En Bermejito recién tenemos dos médicos, nos cuesta radicarlos, siempre nos faltan recursos humanos y por eso es tan importante lo que hacen estos chicos", grafica Roberto Sobko, director de Medicina Indígena de Chaco. Por ahora los agujeros se tapan con médicos itinerantes. Entre ellos están Daniela Recalde y Ramón Dotto, una pareja de cordobeses recién llegada al Impenetrable, pero que a fuerza de humanismo, no para de ganar confianza. Vienen de Neuquén y de Venezuela los cordobeses, donde trabajaron duro siempre con las comunidades aborígenes.

Y hay casos aislados que dan el ejemplo. Como el del oftalmólogo marplatense Eduardo Gaspari, que por una semana trasladó su consultorio al corazón del Impenetrable. Ya son varios los Tobas con anteojos. Y un hombre que se creía ciego lloró largo y tendido cuando comprobó que un buen aumento le devolvía la visión.

"En dos meses junté seis camiones con sus respectivos semis", le dijo a Clarín la cantante y actriz Patricia Sosa, que desde enero de este año ya viajó tres veces al Impenetrable con donaciones de todo tipo.

Historias, misiones de vida en algunos casos, que contrastan con las de otros médicos huidizos que no tocan a sus pacientes ni con un palo. Sobran denuncias de este tipo en el Impenetrable. Allí mismo, el último informe de la Defensoría destaca la queja de un asistente sanitario toba cuya jefa en el puesto le dijo que no formara a sus parientes porque su tarea "no es educar al enemigo".

También llueven denuncias contra la Policía. "Mucha de la gente que viene a trabajar aquí lo hace por el sueldo (zona desfavorable) o porque está castigada", retrata la obstetra de un puesto sanitario.

Despersonalizados, tobas, wichís y mocovíes ceden terreno. Se ven casos de aborígenes que prefieren hijos mestizos, porque así tienen más oportunidades. Se vuelven evangelistas y católicos sin mayor resistencia y cada vez más, dejan de lado su filosofía, su religión y sus costumbres. Un dato impactante revela este fenómeno, en la zona ya hay 84 templos evangélicos contra uno católico. Cualquier parecido con la época de la colonia, es pura coincidencia.

También crecen las disputas de pobres contra pobres y hasta un intendente denunciado por racismo hay. Lorenzo Heffner, al frente del municipio de Río Bermejito, fue denunciado por los propios tobas por xenófobo. A esto suma una causa penal y otra denuncia por acoso sexual contra la toba Susana Ocampo. Y sin embargo, lo eligen.

Claroscuros de una región que tiene indicadores sociales y económicos más parecidos al Africa que al promedio argentino. "La solidaridad es mucha, para que no se nos sigan muriendo necesitamos coordinación", dijo Sobko. El primer parte del primer médico toba dice que Melitona está fuerte y que quiere vivir. Entre quienes la ayudan, ya hay uno de los suyos.


Médicos con título de Cuba
"No fue fácil, me fui cuando iba a nacer mi hija, y la pude conocer recién cuando ya tenía dos años", contó Julio Argentino González hace días, cuando empezó a recorrer el camino de regreso a su tierra chaqueña. Volvió de Cuba con el título de médico bajo el brazo, un honor al que hasta ahora accedieron sólo dos tobas en el mundo y abrió un camino fértil para los muchos que ya rumbean para La Habana. Con él se recibieron en la Isla caribeña cuatro profesionales más de la etnia Qom, entre ellos otro médico que vive y tal vez atienda en los barrios toba de Rosario. Este año partieron 16 jóvenes más hacia las universidades cubanas. Son ocho tobas y ocho wichís, que quieren cambiar la historia de sus pueblos. "Los cubanos me hicieron sentir como en mi casa, jamás me discriminaron por ser indio", dice Julio. Aunque le falta la residencia ya anuncia sus pasos: "Voy a ejercer mi profesión aquí, en el Chaco, donde todavía quedan muchas heridas por cerrar".


Patricia Sosa, la "elegida" por los tobas
Ocurrió en enero de este año. Y fue una revelación. Cuenta Patricia Sosa que todo comenzó en un ritual de fuego toba, convocado por los cacíques frente al drama que desató la muerte de dos chiquitos el verano pasado en el Impenetrable. "En pleno ritual, pasó un auto que dejó escuchar una canción mía y a ellos les impactó", recuerda Patricia. Dice la leyenda, que los tobas más jóvenes averiguaron de quién era esa canción y empezaron a buscarla. "Mientras estaba dando un recital en Córdoba recibí una carta de la tribu, fue místico", contó a Clarín la cantante. Desde entonces, Patricia Sosa viajó 3 veces al Impenetrable y la semana pasada llevó hasta allí 6 semirremolques que llenó con donaciones. Viajó con 35 personas de su fundación, y aunque ahora deberá internarse en una filmación, prometió volver pronto al Impenetrable. Mientras tanto, desde sus sitio de Internet y desde el blog Pequeños Gestos (www.pgporlostobas.blogspot.com), Patricia sigue armando paso a paso su red de ayuda a los tobas. "Esta vez me vuelvo mejor a Buenos Aires", dice desde Resistencia sin disimular su cansancio. "Vi al menos como les entregaban 6 casas a gente que no tenía nada y vi a los tobas reírse y divertirse mientras armaban un gallinero", contó.

Consciente de la cantidad de parajes y personas que su acción generosa no alcanzará, pidió: "Hay que seguir sumando sin olvidar que la situación es de una emergencia total"

No hay comentarios: